Representantes de los ocho países de la cuenca amazónica aprobaron un plan de acción conjunto para reducir de manera sostenida la deforestación hacia el año 2030. El documento fue suscrito al cierre de una reunión técnica de tres días.
Entre los principales compromisos figura la creación de un sistema de monitoreo satelital compartido, que permitirá detectar en tiempo casi real la pérdida de cobertura boscosa en zonas de frontera, así como coordinar operativos contra la tala y la minería ilegal.
El acuerdo también plantea un fondo regional para financiar proyectos productivos sostenibles liderados por comunidades indígenas, reconocidas como aliadas estratégicas en la protección del bosque. El Perú, que alberga una de las mayores extensiones de selva amazónica de la región, tendrá un rol central en su implementación.
Organizaciones ambientalistas valoraron el avance, aunque advirtieron que será necesario establecer metas vinculantes y mecanismos de seguimiento públicos para que los compromisos se traduzcan en resultados.

